7 de Abril de 2026
Tema: La justicia de Dios no es ciega
Hoy quiero hablarte de un tema, que tristemente pero cierto, es un tema muy, muy, muy común en nuestros días. Común desgraciadamente tanto dentro, como fuera del Cuerpo de Cristo. Tema del que muchos hemos sido o víctimas o hemos sido victimarios pero del que pocos quieren hablar.
Hoy quiero hablarte de la prima hermana del homicidio y hermana de la calumnia, hoy quiero hablarte de la difamación. ¿Y qué es la difamación?
¿Qué es la difamación?
La definición de la difamación es el acto de comunicar declaraciones falsas sobre una persona, ya sea de forma verbal (injuria/calumnia) o escrita (libelo), con el único objetivo de dañar su reputación, honor o imagen pública y de encubrir algo o auto justificarse por algo.
Muchas veces con la intención de obtener beneficios, aprobación y reconocimientos frentes a otros, que desgraciadamente están dispuestos a invertir de su tiempo para escucharlos, sin la intención ni el deseo de confrontar ambas partes. Porque si lo pensamos bien, esto sería lo justo.
Y si lo que queremos es obrar en justicia, parecernos más a Cristo e imitarle a ÉL y su carácter, siempre haremos lo correcto, aunque eso nos cueste o no nos guste. Pero hacer su voluntad es o debe ser una prioridad nuestra.
● Mateo 11: 29 (RV1960)
29. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.
La difamación implica la difusión dolosa y dolorosa de hechos falsos ante terceros, causando muchas veces deshonra y/o descrédito. Y la pregunta de los 64,000 chavitos es... ¿y acaso será pecado la difamación?
¿Será un pecado ante Dios la difamación?
Si, la difamación es un pecado. Para decirte más, la difamación es prima hermana del homicidio y hermana del odio. Las y los cuales van en contra del sexto mandamiento de Cristo que dice "no matarás". Porque todos son distintas maneras de asesinar a alguien, y muchas veces sin ni siquiera llegar a tocarlo.
Es un pecado que comete tanto el chismoso difamador o la chismosa difamadora, como para aquel o aquella que se involucra con el o ella, que lo escucha, lo acoge y se sienta a su mesa, convirtiéndose así en un chismoso difamador más. ¡Muy lamentable!
● Éxodo 20: 13 (NBDLA)
13. »No matarás.
Todos hemos pasado por eso y muchos hemos sido víctimas de eso, incluso muchos seguimos siéndolo. Y eso es parte de ser servidores de Cristo. Es más la Palabra de DIOS, nos llama ¡Bienaventurados!
● Mateo 5: 11-12 (RV1960)
11. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
Si somos verdaderamente servidores de Cristo, seremos difamados. Si a Cristo le pasó, nos tiene que pasar a nosotros. Si, porque Cristo para ser ser acusado, tuvo que ser difamado. Porque no hallaron en el pecado ninguno, porque no los tuvo y no los tiene, porque ÉL es santo y varón perfecto.
● 1 Pedro 5: 9-10 (RV1960)
9. al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.
Muchos hemos sido en un momento dado, ese chismoso(a) difamador(a) o tal vez ese que se sentó en la misma mesa con el o ella. Pero para la gloria de Dios hemos sido perdonados y redimidos de ese pecado tan vil y bochornoso, llamado chisme, difamación o calumnia. ¡Gloria a Dios por eso!
Pero, ¿y qué debemos hacer cuando nos encontremos frente a un difamador(a), que nos convierte en su "listerine", con el que se enjuaga la boca o cuando nos encontramos frente a una difamación? Porque eso tarde o temprano a muchos nos pasará.
La respuesta es, nada. Si, así mismo como lo lees, nada, y nada es nada. No te defiendas, deja todo en las manos de tu abogado defensor, Jesucristo. Porque abogado tenemos y ese es el único que no ha perdido ningún caso, ¡NIN-GU-NO! He visto de primera mano a Dios, tanto peleando, como defendiendo y hasta ganando mi causa, como también lo he visto defendiendo las causas de aquellos a los que yo también he injuriado o que hayan sido injuriados por otros.
●1 Juan 2: 1 (RV1960)
Cristo, nuestro abogado
1. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Porque Dios es un Dios justo y no hace acepción de personas. Porque ÉL es justo con todos y a todos les hace justicia.
¡No te defiendas! Deja que Dios defienda tu causa y pelee por ti. Si lo haces tú, estarás sacando a Dios de la ecuación y terminarás peleando sola o solo. Y déjame decirte que solo o sola, tienes todas las de perder.
Por eso mismo es que he aprendido a no defenderme, aunque tenga la verdad en mis manos y hasta evidencias. Y eso me lo enseñó una hermana en Cristo, una mujer de Dios muy sabia por cierto. Y gracias a ella y a sus consejos hice mías sus palabras y sus consejos. Y hoy por hoy me ayudan y me fortalecen en medio de cada uno de mis... procesos.
No te defiendas, simple y sencillamente porque DIOS no lo necesita para obrar y hacerte justicia. Ya que el fue testigo estrella de todo lo sucedido y como testigo estrella, saldrá en nuestra defensa y con eso nos basta. La justicia de Dios, contraria a la de este mundo, no es ciega y DIOS tampoco.
"La justicia de Dios, contraria a la de este mundo, no es ciega y Dios tampoco". emorepr'26
Como decía Luis A. Ferrer: "La verdad no grita, la verdad convence". ¡Y que enorme y gran verdad detrás de sus palabras! La verdad no se defiende, porque ella en si misma es suficiente y Dios la respalda.
"La verdad no grita, la verdad convence".
Luis A Ferrer
Y como dice Dios en su Palabra: "No hay nada oculto, que no haya de ser manifestado". No lo hay y Dios no miente. O sea, que la verdad sale sola a relucir tarde o temprano y en manos de Dios, más temprano que tarde y su justicia resplandecerá como la aurora.
● Marcos 4: 22 (RV1960)
22. Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de salir a luz.
No te defiendas, no me defiendo. Ora, presenta a Dios tu causa y a tus opresores también, porque aunque nos cueste creerlo son parte del propósito de Dios, tal como lo fue Judas el traidor. Porque ÉL como tu defensor y justiciero, hará resplandecer esa única verdad, verdad de la cual ÉL ha sido testigo ocular y presente. No te defiendas. emorepr'26
● Proverbios 4:18 (RV1960)
18. Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Evelyn Moreno
Ministerio Puerta Esmeralda
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