Ir al contenido principal

Revista Digital Cristiana "La vara de almendro PR"

•Nùmeros 17: 8 (RV1960) "La vara de almendro" 8. Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras. #RDCLVDAPR

Susurros de gracia por Yadira Ramos

Revista Digital Cristiana "La Vara De Almendro PR"


1 de Junio de 2025

Día 2
Cuando Dios calla, también está

•Salmo 46: 10
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.” 

El silencio de Dios no es ausencia. Es presencia que no hace ruido. Es cercanía que no necesita explicación. A veces, en medio de la espera o la incertidumbre, nuestro corazón clama: ¿Dónde estás, Señor? Y la respuesta no llega con palabras, sino con quietud… con ese silencio sagrado que no siempre comprendemos, pero que siempre nos invita a confiar.

Hay momentos en que Dios 𝐍𝐎 responde de inmediato, y eso puede parecer desconcertante. Pero Él no es como nosotros. Su silencio no es desinterés. Es estrategia, es cuidado, es una invitación a profundizar la fe. En el silencio, Dios está obrando, está preparándonos, está moldeándonos. 
 
Cuando no escuchas Su voz, no asumas que se ha alejado. Su silencio a veces guarda más ternura que muchas palabras. Porque es allí, en ese gran silencio, donde Él te enseña a sostenerte por quien Él es, y no solo por lo que Él dice.

La invitación del Salmo es clara: estad quietos. No te agites, no corras, no trates de llenar el vacío con ruido o con otras cosas materiales. Hay un conocimiento de Dios que solo se revela cuando eliges detenerte y quedarte… incluso cuando todo parece en pausa. Es en esa quietud donde el alma despierta y reconoce que Él sigue siendo Dios, incluso cuando no habla.

Su silencio no es indiferencia. Es un susurro envuelto en quietud. Es la sombra protectora donde el alma aprende a descansar sin explicaciones. Cuando Dios calla, también está. Y eso basta. yrs

Oración:

Señor, a veces tu silencio me inquieta, pero hoy quiero aprender a descansar en él. Enséñame a reconocer tu presencia incluso cuando no la escucho. Que mi confianza no dependa de tus respuestas, sino de tu fidelidad inmutable. Amén.

Bendiciones;

Yadira Ramos Sanabria
Susurros de gracia

Síguenos en Facebook "Susurros de gracia"


Comentarios

Vistas de página en total

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *